¿Esponjas?
¿Cómo funcionan?
Las esponjas funcionan como absorbentes internos, es decir, debes insertarlas dentro de la vagina.
1. Debes humedecerlas para suavizarla y eliminar excesos de agua para no afectar su capacidad de absorción.
2. La enrozcas de manera que quede compactada en forma de tubo o tampón.
3. La insertas por la entrada de la vagina de manera que puedas alcanzarla cómodamente con las puntas de tus dedos pulgar e índice. La esponja no debe insertarse hasta el fondo de la vagina, sólo en la parte más cercana a los labios. No debe salirse de los labios ni quedar muy adentro.
4. Cuando sientas que ha llegado a su máxima capacidad de absorción (puedes sentir como se llena poco a poco, en unas 3 horas deberás lavarla) la retiras y enjuagas para usarla nuevamente.
¿Como se retiran?
Si las insertas de manera adecuada será muy sencillo retirarlas. Simplemente alcanza la esponja (que deberá estar cerca de los labios vaginales). Con tus dedos índice y pulgar pellizca la orilla más cercana de la esponja y jala hacia afuera cuidando de no exprimirla (pues derramas el líquido). No deberías tener derrames si las sujetas de una orilla, enjuagas y listo.
¿Tienen un hilo para retirarlas?
Las esponjas marinas no tienen un hilo para retirarlas. Muchas mujeres ponen un cordón de algodón delgado para facilitar retirarlas. Deberás insertar con una aguja el hilo atravezando la esponja por la mitad y haciendo que el hilo baje por los costados de la esponja. Podrás hacer un nudo en la base de la esponja para que se ajusten bien los hilos y te queden unas tiras para jalar. Sin embargo no se recomienda mucho poner un hilo pues eso puede acortar la vida de la esponja porque la va desgarrando. Cuando la retiras solamente con los dedos la esponja no se desgarra y es fácil de retirar igualmente.
¿Cómo las lavo en sitios públicos?
Este tip va para esponjas y copas: entra al baño con una botella de agua limpia; vacía el contenido en el inodoro o, como muchas mujeres, en un frasquito con tapa que puedas guardar para vertir el contenido más tarde en las plantas o en la tierra; enjuága la copa o esponja con el agua de la botella sobre el inodoro de manera que ahí caiga el agua de lavado. Exprímelas, enjuágalas por segunda vez y listo, usala de nuevo. Nadie tiene por qué notar lo que haces.

