Gyn-ecología | Vagina
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Vagina

¿Qué es la vagina?

 

La vagina es el conducto que une la vulva con el útero. Está hecho de tejido muscular espiral sumamente elástico recubierto en su interior por membranas mucosas que segregan fluidos para mantenerla lubricada.  Para que esté sana y mantenga un pH adecuado requiere de diversas bacterias y levaduras conocidas como bacilos de Donherlin que deben estar en armonía para lograr protegerla de enfermedades.

 

¿Para qué sirve la vagina?

 

Protección para la entrada al útero: El conducto vaginal tiene, a diferencia de el resto de nuestro cuerpo, un pH ácido en el cual no pueden desarrollarse bacterias ajenas al cuerpo. Para que el ese pH pueda permanecer ácido la vagina tiene bacterias benéficas llamadas “Bacilos de Döderlein” (lactobacilos), cuando estos bacilos aumentan o disminuyen la vagina enferma.

 

Otra de las protecciones de nuestra vagina está en la entrada y se le conoce como himen o corona vaginal. Ésta es una membrana muy delgada que cubre la entrada y permanece así hasta que se rompe por una penetración  o un golpe fuerte.

 

Conducto de ingreso y salida para el útero: Este conducto es muy elástico por lo que a través de el puede penetrar el pene y depositar al fondo de la vagina (entrada del útero) y a su vez salir el bebé después de su maduración en el útero. También por ahí salen los fluidos cervicales y la menstruación, y es perfecta para  insertar tu Lunacup para estar lo más cómoda y segura durante tu periodo.

 

Los tejidos vaginales, debido a sus funciones y elasticidad, son poco sensibles (la mayor sensibilidad está en la vulva), es por eso que al usar la copa menstrual estarás muy cómoda, ya que no se siente su presencia. Cuando usas tampones si se sienten porque deshidratan la lubricación vaginal natural.

¿Dónde está la vagina?

 

+ La vagina está ubicada de manera paralela a la vejiga urinaria, el conducto uretral y el recto. A los costados están los huesos pélvicos y musculatura perineal.

 

+ Su entrada o “introito” se encuentra en la vulva, abajo de el meato urinario (por donde sale la orina). Recuerda que la vulva está a un lado del ano, por lo tanto la vagina está cerca del ano, pero no son ni comparten el mismo orificio.

 

+ Al fondo de la vagina está el cérvix, que es la puerta de entrada al útero. La vagina es el pasillo, el cérvix la puerta que marca el fondo de la vagina, por eso ningún objeto insertado ahí puede “irse” al intestino o útero u otro lugar.

 

+ La vagina se extiende en una posición transversal dirigiéndose desde el arco púbico hacia el sacro.

¿Cómo es la vagina?

 

El tejido vaginal es fibromuscular muy elástico, que le perimte estirarse a lo ancho hasta 8 veces su tamaño sin desgarrarse y a lo largo alrededor de un 10 a 15%. Para que este tejido pueda estirarse sin desgarros requiere de la presencia de hormonas segregadas durante las relaciones sexuales o el parto.

 

También está conformada de tejido eréctil que aumenta su tamaño por la mayor irrigación sanguínea cuando se encuentra excitada. En el interior estos tejidos están recubiertos de membranas mucosas que filtran plasma en un proceso llamado transudación vaginal gracias al cual permanece húmeda constantemente.

 

Las mujeres que no han tenido penetración de ningún tipo  (ya sea masturbación, objeto, tampón, copa menstural o relación sexual) suelen tener en la entrada de la vagina, una membrana que se llama corona vaginal -más conocida como himen. La corona vaginal puede ser una membrana completamente cerrada o tener diferentes perforaciones y elasticidad naturales, es decir, hay varios tipos de corona vaginal y no todas se rompen cuando hay penetración, lo cual nos recuerda cuan absurda es la costumbre patriarcal de revisar que haya sangrado en la noche de bodas de una mujer virgen…

 

 

La pared frontal de la vagina (la cercana a vejiga) es más corta que la pared posterior (cercana al recto). La textura vaginal no es lisa, sino rugosa, y pueden sentirse estas rugosidades un tanto ásperas al tacto.

 

Algunas mujeres, desde el momento que son gestadas, desarrollan una vagina diferente a la del promedio. Esta se llama vagina septada y se caracteriza por tener dos introitos divididos por un tabique formado de la misma forma que las paredes vaginales, esto puede ser sólo a nivel vaginal o puede ser también que la mujer tenga dos úteros.

¿Cómo funciona la vagina?

 

“La vagina es un ambiente microbiológico selectivo, llamado barrera microbiológica, con una función de depuración o defensa frente a las agresiones ambientales, acción realizada por lactobacilos más otros factores, los cuales, en conjunto, mantienen en equilibrio el pH vaginal y mejoran la depuración biológica” (Sanchez, Incidencia del bacilo de Döderlein y su influencia en la presencia de otros microorganismos en el canal vaginal).

 

 

Esto quiere decir que sus funciones protectoras dependen del equilibrio de los bacilos de Döderlein, el pH generado por el estado de salud del cuerpo y la presencia de fluído cervical ácido-alcalino en constante movimiento.

 

 

Cuando los bacilos caen en número, el pH se eleva y esto puede llevar a la aparición de infecciones. Por el contrario, si suben por encima de lo normal, el pH se reduce y propicia la aparición de hongos en la vagina (candidiasis).

 

En cuanto a su lubricación, “la lubricación meramente vaginal (sin considerar el fluído cervical cíclico) proviene de la filtración de plasma de las paredes vaginales, lo cual se denomina transudación vaginal” (Loane, Ethel. Biology of Women. Ed. Engage Learning)

 

 

Para evitar que los tejidos se adhieran, la vagina secreta un flujo que la mantiene lubricada. Sus tejidos no tienen glándulas así que la lubricación se debe a un “trasudado de líquido a partir de un rico plexo que rodea la vagina, el cual junto a las secreciones de las glándulas vestibulares y cervicales, contribuyen con la humedad que la caracteriza.” (Dra. Fernández, Flujo Vaginal).

 

Para facilitar el ingreso del pene durante las relaciones sexuales la vágina tiene la ayuda de las glándulas de Bartholin, éstas glándulas segregan gran cantidad de lubricante de cualidades elástico-mucosas que mantienen la zona de la vulva y la vagina hidratada para evitar heridas durante la fricción sexual.

 

Durante la labor del parto la musculatura  vaginal (y los huesos pélvicos y el cérvix) se relaja debido a la acción de una hormona proveniente de la placenta llamada relaxina, ésta permite que pueda estirarse hasta 10 cm de diámetro para permitir la salida del bebe.

Nacimiento vaginal, de Nucelus Medical Media, para ver más videos ve a  su canal de YouTube.

 

Pon atención especial al tamaño que puede alcanzar la vagina durante la salida del bebé.

¿De qué puede enfermarse la vagina?

 

Infección vaginal común o vaginosis bacteriana.

 

Cuando el pH vaginal y las defensas físicas del cuerpo se alteran puedes estar más propensa a desarrollar infecciones vaginales. Este tipo de infecciones no siempre son transmitidas sexualmente. Muchas veces se trata de los mismos microorganismos que viven en la vagina y sirven para proteger la entrada al útero que crecen desmedidamente. También puedes contraerlas por falta de higiene íntima, lavados con agua contaminada, sexo anal-vaginal sin limpieza, o inserción de objetos y uso de cremas lubricantes con sustancia que alteran el pH.

 

Las toallas higiénicas y los tampones también afectan el pH vaginal puesto que sus componentes suelen ser alcalinos o muy ácidos lo cual definitivamente afecta el ambiente vaginal y vulvar haciéndolo más propenso a infecciones y rozaduras (Revisa el estudio de pH de toallas hecho por la PROFECO en México).

 

 

Cándidiasis.

 

La Candidiasis vaginal tiene una lógica similar a la de las vaginosis, puesto que forma parte de la flora vaginal y sólo se desarrolla a niveles peligrosos cuando el pH vaginal se alcaliniza demasiado. Esto normalmente sucede por una mala alimentación y una dieta muy ácida, además de las causas de la vaginosis.

 

Infecciones adquiridas sexualmente (ETS).

 

Dado que la vagina es una protección y requiere de un equilibrio gyn-ecológico adecuado, es una defensa que puede fácilmente contraer infecciones del exterior.  Enfermedades como la gonorrea, sífilis, herpes, Virus de Papiloma Humano, entre otras  pueden atacarla, en especial cuando nuestras defensas energéticas y físicas están bajas.

 

Úlceras y desgarros.

 

Por la capacidad indolora que tiene la vagina para estirarse cuando hay excitación sexual (o durante el parto) es fácil que ignoremos que los músculos están desgarrándose cuando insertamos algo demasiado ancho de manera muy rápida o con fricción vigorosa (juguetes sexuales, un pene más grueso de lo acostumbrado, una mano, y lo que se te ocurra meterte en esos momentos :)). Al introducir “eso” rápidamente no sentirás el desgarro que podrás sentir con un ardor realmente intenso al retirarlo. Si es el caso, lava inmediatamente con agua fresca y con jabón. Cuando tengas tiempo usa miel virgen de abeja como crema, esto sanará el desgarro (aunque arde un poco).

¿Cómo puedo hacer un autoexamen vaginal?

 

La autoexaminación vaginal debe iniciar en el introito vaginal y se hace manualmente, de preferencia con las manos limpias y sin guantes para poder observar: rugosidades vaginales, sensación de bultos o verrugas. Si en la entrada de la vagina encuentras algo que pareciera una membrana o verruga no te asustes, puedes ser los remanentes de la corona vaginal o himen.

¿Cómo cuidar la vagina?

 

Cuida el pH vaginal, recuerda que el ambiente vaginal es principalmente ácido. Las duchas vaginales suelen modificarlo, por eso son medicinales, la idea de las duchas es cambiar el pH para mejorar una enfermedad. No las uses a menos que sepas usarlas. Evita las duchas químicas, tampones, y dietas demasiado ricas en azúcar, grasas y picantes.  Evita el uso de lubricantes vaginales que no sean base agua. Tampoco uses ningún tipo de perfume o desodorante que no tenga un pH adecuado.

 

Cuida la tonicidad muscular, practica al menos unos 10 minutos de ejercicios de Kegel al día. ¡Si puedes aprender hipopresivos mejor! O si quieres unas bolas chinas de lujo.

 

Usa condón siempre que no conozcas a la persona con quien tienes relacines sexuales, esto aplica al sexo oral también (pues el herpes, VPH y otras pueden pasarse a tu boca). Es importante que pruebes varias marcas de condones hasta que encuentres el que menos te irrite, todos los condones irritan la vagina, unos menos, otros más. Si puedes usar condón femenino mejor.

 

Evita el sexo oral a desconocidos o desconocidas, si vas a hacerlo usa condón, de igual manera no permitas que te hagan sexo oral sin condón.

 

Evita el sexo vaginal-anal sin previa limpieza. Durante el sexo anal el pene u objeto que penetra el ano se mancha de heces. Las bacterias trichomona y gardnerella suelen vivir en el recto y estar en las heces, si el mismo objeto penetra el ano y después, sin limpieza, la vagina, vas a llenarte de estas bacterias y adquirir una vaginosis, es decir, infección vaginal. Pide a tu compañía sexual que lave el objeto o pene antes de introducirlo a tu vagina.

 

¡Ten cuidado con la pasión! Recuerda que puedes desgarrar tu vagina si introduces objetos demasiado grandes, en especial si lo haces rápidamente. Si realmente quieres introducir algo grande hazlo con mucho cuidado, usa lubricante y tómate tu tiempo… sólo recuerda que los músculos vaginales perderán su tonicidad conforme uses cosas más y más grandes.

 

Datos curiosos alrededor de la vagina.

 

¿Sabías que el objeto de masturbación favorito para las mujeres en EUA el el pepino y en seguida vienen las botellas de shampoo? 🙂

 

Mitos alrededor de la vagina.

 

La virginidad

 

Una de las características del patriarcado es la domesticación de las mujeres. Básicamente los hombres (padres) las domestican para tener úteros disponibles para engendrar crías masculinas a quien heredar sus bienes o “patrimonio”, si tienen hijas las domestican para posteriormente entregarlas a otro hombre, etc.

 

Cuando las mujeres están listas para concebir y preparadas para administrar una casa pasan a ser propiedad de otro hombre  (su esposo) que usará el útero y posteriormente la mantendrá cuidando su progenie. Para las personas que conservan esta forma de pensar sobre la mujer la corona vaginal, o himen, tiene un inmenso valor puesto que es el sello de garantía de que la mujer domesticada no ha sido usada por nadie más, es mercancía de primera mano y así el nuevo amo tiene garantía de que la cría que surja de ese útero es propia (“madre cierta, padre no”) … para quienes no pensamos así y además estudiamos anatomía (¡El himen puede ya venir perforado de nacimiento o romperse en una caída!), esto parece una costumbre de lo más arcaica y sin sentido.

 

La vagina ya no aprieta después de los 30…

 

Es parte de las creencias comunes que la vagina de una mujer mayor de 30 años o que ya ha tenido un parto vaginal ya no aprieta lo suficiente la musculatura al momento de tener relaciones sexuales y por eso ya no da suficiente placer al hombre y no lo siente ella misma (parece ser que de ahí viene el interés de los hombres mayores en las adolescentes).

 

Por un lado es cierto y por otro lado no es regla. Es cierto que la vagina va perdiendo tonicidad con el tiempo, como cualquier otro músculo del cuerpo, pero también es cierto que puede fortalecerse y tonificarse al igual que los otros músculos. Los ejercicios de Kegel, el qi gong vaginal (huevos de jade) y la gimnasia hipopresiva son excelentes para esto. Entonces, el hecho de tener más de 30 años o haber tenido un parto vaginal si es factor de falta de tonicidad, pero la mujer es perfectamente capaz de recuperarla así que la edad no es una maldición de insatisfacción sexual.

 

Por otro lado, sabemos ya que, al menos en el caso de la mujer, es la estimulación del clítoris y vulva la que activa la excitación sexual y no la vagina, quisá para los hombres si pueda ser un problema si la mujer no sabe mover los musculos vaginales.

 

Todas las mujeres somos capaces de controlar nuestra musculatura vaginal, hay incluso prácticas para aprender a mover los músculos de arriba, abajo, jugar con huevos de cristal o pelotas, etc. Así que no te desanimes, haz fitness vaginal 🙂

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