Gyn-ecología | Cérvix
11495
page-template-default,page,page-id-11495,mkd-core-1.1,ctcc-exclude-AN,ajax_fade,page_not_loaded,,burst child-child-ver-1.0.0,burst-ver-1.8.1, vertical_menu_with_scroll,transparent_content,blog_installed,wpb-js-composer js-comp-ver-5.0.1,vc_responsive

Cérvix

¿Qué es el cérvix?

 

El cérvix forma parte integral del útero, sin embargo lo estudiaremos de manera independiente puesto que tiene funciones muy específicas. Para comenzar,  es la apertura del útero, podríamos decir que es “la puerta de la vida” puesto que por ese orificio anatómico entran los espermas para fecundar al óvulo y es esa la puerta que se abre para dar a luz a una cría humana. También se le conoce como “cuello del útero”.

 

Además de esto, el cérvix produce mucosidades que se consideran parte de nuestra fertilidad y protección uterina.

 

¿Para qué sirve el cérvix?

 

Puerta: el útero tiene la capacidad de contraerse de manera que la sección muscular del área cervical se abre y se cierra. A lo largo de nuestro ciclo el orificio cervical tiende a abrir y cerrar bajo la influencia de diversas hormonas. Durante la menstruación se abre para dejar salir el fluido menstrual y durante la ovulación se abre para permitir entrar a los espermas. El resto del tiempo permanece cerrado, impidiendo la entrada de células o microbios extraños al ambiente uterino.

 

Defensa: el cérvix tiene en su interior tejidos que segregan mucosidades de diversas cualidades y niveles de pH. Cuando el pH es ácido forma un tapón en la apertura cervical para impedir el ingreso de microbios o espermas al interior del útero.

 

Fertilidad: Nuestro cervix tiene un lugar fundamental en nuestra fertilidad. A lo largo de nuestro ciclo el cérvix produce diversos fluidos (que no debemos confundir con los fluidos vaginales, que son otros).

 

El fluido de defensa (o tapón) es un flujo de color blanco, de consistencia espesa y con un pH totalmente ácido, este tipo de flujo cervical elimina microbios y espermatozoides en cuestión de minutos. Lo podemos encontrar inmediatamente después de la menstruación, después de la ovulación y a lo largo de todo el embarazo. De hecho, una de las señale de que el parto está por suceder es la expulsión de este tapón cuando el cérvix comienza a dilatar (o abrirse) para permitir la salida del bebé.

 

El fluido fértil tiene la función de fomentar la fertilidad. Es un fluido que se genera en las criptas cervicales cuando los estrógenos ováricos comienzan a segregarse en el torrente sanguíneo conforme los ovocitos maduran. Conforme el estrógeno sube el pH y cualidades del flujo cervical se van haciendo más alcalinas lo que genera un ambiente “amigable” para los espermas masculinos permitiendo que sobrevivan durante varios días (¡Hasta 4 días!) hasta que la ovulación aparece.

¿Dónde está el cérvix?

 

+ El cérvix está justo al fondo de la  vagina. Si introduces un dedo y tratas de llegar al fondo, encontrarás que topa con algo. Eso es el cérvix.

 

+ Algunas especialistas de la Fertilidad Consciente indican que al tocarlo puedes sentir como si tocaras la punta de la nariz por su consistencia un tanto rígida en comparación con el resto del ambiente vaginal.

 

+ En relación con otras estructuras anatómicas, se ubica detrás de la parte superior de la vejiga y delante de la sección donde el intestino grueso se convierte en el recto.

 

+ En cuando a su altitud en relación con los huesos de la pelvis, se encuentra a la altura de la sínfisis púbica y el útimo hueso sacro, justo entre las dos crestas púbicas.

¿Cómo es el cérvix?

 

El cérvix es una sección del útero que se encuentra en la parte baja, es justo lo que divide el útero de la vagina. Es una prominencia al fondo de la vagina fácil de sentir.

 

En la zona donde el cérvix se conecta hacia la vagina se generan unos espacios denominados fondos de saco anterior y posterior, digamos que son espacios que rodean al cérvix y hacen contacto con las paredes vaginales. Estos fondos de saco aumentan la probabilidad de éxito en la reproducción (fecundación) porque retienen y acumulan el líquido seminal después de las relaciones sexuales muy cerca de la apertura del cérvix.

 

El  cérvix  puede llegar a tener un tamaño de  3 o 4 cm de longitud en una mujer madura y puede abrirse hasta 10 cm durante un parto, su tejido muscular es tan elástico como el del resto del útero. En cuanto al diámetro (o anchura) en una mujer madura varía de 1.5 a  2 cm.

 

Comenzando desde la parte del cérvix visible en una inspección visual (con un espejo vaginal o colposcopia) está la zona que los anatomistas llaman exocérvix donde podemos observar una superficie lisa y brillante, de apariencia muy suave cuando lo observamos con un espejo vaginal. Cuando está sana esta sección se ve rosa, cubierta de flujo o no, según la fase del ciclo femenino.

 

Al centro el cérvix muestra un orificio que es justo la conexión con la cavidad uterina. Este orificio se llama orificio cervical. Las mujeres que nunca han parido muestran un orificio sumamente pequeño (1 a 3 mm de apertura) y a mirarlo se observa como una pequeña endidura; mientras que las mujeres que ya han tenido partos pueden mostrar una apertura de entre 2 y 5 mm, dependiendo el tamaño de sus bebés y la cantidad de ellos que haya tenido y aparece como una sonrisa. Esto se debe a que al abrirse hasta 10 cm en el parto, el orificio del cérvix ya no regresa a su tamaño y tonicidad original.

 

La primera sección de la entrada del orificio cervical se llama endocérvix, no es visible en una inspección visual, sin embargo en algunos casos este tipo de tejido se hace visible, lo cual se considera una condición de atención médica. En esta sección encontramos las llamadas “criptas cervicales” donde se forma el moco o fluido cervical del que hablamos antes.

 

El área donde se juntan el exocérvix y el endocervix es una de las zonas más delicadas del cérvix, por eso en las revisiones ginecológicas llamadas colposcopia con tinción se aplican tintes y diversas fórmulas que lo tiñen y se observa con diversos filtros para detectar cualquier tipo de lesión o infección (Prueba de Schiller).

 

El orificio luego se prolonga hasta llegar a la cavidad del útero, a esta sección se le llama canal del orificio cervical.

 

El tejido que conforma su cuerpo es fibromuscular, como el resto del miometrio uterino, sin embargo sus superficies (epitelio) son diferentes a las del endometrio.

Posición del cérvix en la matriz

En este video puedes observar la vista de un cérvix sano visto a través de una colposcopía, un estudio que se realiza por ginecólogos o técnicos colposcopistas (en laboratorios especializados). Lo que ves es el fondo de la vagina, al centro el orificio cervical.

¿Cómo funciona el cérvix?

 

En el cérvix podemos encontrar dos funciones principales, la de apertura y la de protección.

 

Apertura y cierre

 

El tema de su apertura y cierre se basa en el tejido fibromuscuar del cual está compuesto, que está conectado al resto del útero. El cérvix tiene 4 movimientos principales generados por la presencia de determinadas hormonas como la Progesterona y los Estrógenos.

 

  1. Apertura
  2. Cierre
  3. Elevación
  4. Descenso.

 

Estos movimientos no se dan independientemente, sino en conjunto y dependen de las fases del cilco femenino.

 

Cuando termina la menstruación los niveles de estrógeno y progesteronas están bajos, pero inmediatamente el estrógeno comienza a generarse y recorrer el cuerpo entero. Uno de los muchos efectos del estrógeno sobre el útero es que genera cotracciones uterinas imperceptibes que van elevando el cérvix y abriéndolo levemente, preparándolo para la ovulación. Cuando llega la ovulación el cérvix está abierto y alto. Luego la hormona inhibina frena la secreción de estrógenos y entra al ciclo una nueva hormona.

 

Al terminar la ovulación la Progesterona entra en acción, una de sus funciones es ser un relajante muscular, por lo que hace que las contracciones desaparezcan y el útero y cervix vuelven a su tono original (apretando para impedir la entrada). Un par de días antes de la menstruación los niveles de Progesterona caen repentinamente y se produce la menstruación, durante este proceso nuevamente aparecen contracciones uterinas.

 

Las contracciones uterinas menstruales son causadas por las prostaglandinas, sin embargo estas son ligeramente diferentes a las generadas por los estrógenos.  En este caso las contracciones son más bruscas y abren el cérvix en solo un día (mientras el estrógeno puede llevar 5 a 6 días por lo que no es tan perceptible). Las prostaglandinas relajan y contraen las células musculares en intervalos cortos de tiempo, por lo que durante la menstruación tendremos el cérvix abierto, pero a la vez podemos sentirlo suavizado y bajo o no, dependiendo el momento en el que lo tocamos.

 

Protección y fertilidad

 

En cuanto a la función de defensa y fertilidad tenemos un mecanismo hormonal similar, sin embargo estas funciones dependen de las secreciones (moco) del  epitelio cervical y no de sus fibras musculares.

 

En la fase inmediata a la menstruación el cérvix no genera ningún tipo de fluido por algunos días (3 o 4). Conforme los estrógenos comienzan a aparecer  en el canal cervical comienzan a secretarse mucosidades que se consideran de transición a la fertilidad. El pH cambia también progresivamente de ácido a alcalino dando al flujo cualidades visiblemente diferentes: primero es muy espeso y va haciéndose cremoso o acuoso.

 

Durante la ovulación, tanto el estrógeno como la hormona Luteinizante (HL) también se pueden encontrar en el fluido cervical, esto cambia nuevamente su consistencia haciéndolo más elástico, transparente y muy alcalino. Este tipo de flujo se considera fértil ya que mantiene vivos a los espermas, los alimenta y los ayuda a avanzar por el canal cervical hasta el interior del útero.

 

En cuanto termina la ovulación tenemos una nueva hormona en acción, la Progesterona. Ella, además de cerrar por completo el cérvix como se mencionó antes, genera un tipo de moco cervical protector llamado tipo G. Su pH es completamente ácido y forma un bloque espeso que cubre el canal cervial por completo impidiendo la entrada de espermas y microbios, fomentando así la supervivencia de un posible embrión implantado.

¿De qué puede enfermarse el cérvix?

 

Cervicitis. Se trata de una inflamación crónica del cuello uterino en su totalidad. Esto se debe a infecciones bacterianas que atacan la vagina y al cervix, las más bacterias más comunes causantes de estas infecciones son: Calmidia, Herpes tipo 2, Gonorrea, Virus del papiloma humano, tricomonas. Los síntomas que puedes sentir si padeces cervicitis son: dolor en vientre bajo (y a veces en espalda baja), dolor agudo y constante al interior de la vagina, sangrados vaginales fuera de la menstruación de color café oscuro, flujos vaginales amarillos o verdosos, dolor durante las relaciones sexuales.

 

Ectropión o erosión cervical. Esto sucede cuando el tejido que se encuentra al interior del orificio cervical (criptas cervicales) va saliendo a la porción externa (la que da a la vagina) quedando expuesta. Esto es muy común, pero muy molesto puesto que una de sus características principales es la segregación de fluido blanco muy abundante llamado Leucorrea.  Se cree que la causa de este problema es un exceso de estrógenos en la sangre que sobre estimula los tejidos de las criptas cervicales generando un crecimiento anómalo.

 

Ulceración cervical. Se trata de un desgaste en el tejido que rodea el orificio cervical, puede también ser una herida abierta o a punto de abrirse. Esto puede  deberse a la presencia de una infección bacteriana en el orificio de entrada al cervix que ha estado ahí por mucho tiempo. La infección va desgastando el tejido hasta ulcerarlo dándole una apariencia roja, inflamada y a veces con pequeñas heridas con sangre. También pueden hacerse por alguna relación sexual muy violenta, uso de juguetes sexuales demasiado largos; el hilo de un Dispositivo Intrauterino también puede lastimar la piel y generar estas úlceras.

 

Pólipos. Se trata de pequeños crecimientos de tejido celular en forma de gotas, o dedos pequeñitos que crecen al interior del canal cervical. Estos pequeños crecimientos no son malignos, sin embargo pueden obsturuir por completo el canal cervical generando infertilidad. Su causa es desconocida por la biomedicina pero se cree que se debe a un exceso de estrógenos. En la Medicina Tradicional China se entienden como acumulaciones de flema en zonas con estancamiento sanguíneo. Suelen ir acompañadas de presencia de quistes ováricos y miomas uterinos, por el mismo estancamiento de flema en el útero.

 

Quistes o huevos de Naboth. Se trata de un tumor lleno de moco en la entrada del orificio cervical. Estos pequeños quistes se generan cuando una glándula secretora de moco cervical se tapa por crecimiento de células del exocérvix sobre la glándula. Estos quistes no son molestos (a veces pueden serlo si se tienen relaciones sexuales muy bruscas) y suelen desaparecer con el tiempo.

 

Virus de Papiloma Humano (VPH). Sin duda este virus, que se contrae por medio de relaciones sexuales, es uno de los más peligrosos enemigos de los tejidos del cérvix porque no genera ningún tipo de sintomatología visible durante su invasión (que dura aproximadamente 3 meses desde que se contrae). Los tipos de VPH que afectan al cérvix (y vagina) de manera menos maligna son el 6 y el 11. Existen otros tipos de VPH que derivan en cáncer o manifiestan verrugas o ambas cosas. La única manera de detectar el VPH en el cérvix es por medio de colposcopia y la Prueva de Schiller. Si aparecen lesiones también se toma una biopsia o citología (Papanicolau).  Es muy importante, por esto, que hagas estos estudios al menos una vez al año de manera independiente a tus autoexámenes regulares.

 

Cáncer de cuello uterino. El principal factor de riesgo para desarrollar cáncer cervico-uterino es la infección crónica de VPH. Sin embargo, como todo tipo de cáncer, es una enfermedad degenerativa que depende de los hábitos de la persona (alimentación ácida, contacto con factores ambientales tóxicos, fumar, etc). Al igual que el VPH sólo puede detectarse por medio de citologías y biopsias, por lo cual es importante tener un control anual por medio de Colposcopia, Prueba de Schiller, Papanicolau.

¿Cómo puedo hacer un autoexamen de cérvix?

 

La autoexaminación cervical puedes hacerla de dos maneras:

 

A) Exploración táctil para determinar altura, posición del cérvix y para las exploradoras avanzadas que ya han desarrollado suficiente sensibiliad en los dedos para detectar la apertura o cierre del orificio cervical. En este tipo de autoexploración debes hacer lo siguiente:

 

  1. Lava muy bien tus manos y corta tus uñas, asegúrate de que estan limpias.
  2. Introduce uno o dos dedos a tu vagina tratando de llegar al fondo, hay varias posiciones que puedes tomar para hacerlo: ponerte en cuclillas, levantar una pierna sobre una silla, recostarte boca arriba en una posición fetal con las piernas abiertas, etc. El punto es meter uno o dos dedos y tocar el fondo.
  3. Al llegar al fondo, sentirás un relieve grandesito, más o menos rígido, como la punta de una nariz.
  4. Para determinar la altura de tu cérvix deberás mirar cuánto de tu dedo pudiste meter hasta tocar el fondo. Es decir, si pudiste meter una, dos o tres falanges del dedo. Recuerda que el cérvix sube y baja a lo largo del ciclo y esto va a cambiar conforme el ciclo avance.
  5. Para determinar la rigidez o suavidad del cérvix debes pasar tu dedo alrededor de la superficie cervical, circundándolo en su totalidad. Llegas al fondo de la vagina, tocas la punta del cérvix, llevas el dedo a un costado donde podrás insertarlo aún más, y de ahí rodeas todo el cuerpo del cérvix con tu dedo.
  6. Para determinar la apertura o cierre del cérvix debes tener mucha práctica. Muchas mujeres logran sentir el orificio después de al menos 30 exploraciones, así qu ten paciencia si no lo sientes. Para sentir la apertura debes poner atención en un bajo relieve en la punta del cérvix. Se siente como una pequeña depresión al centro, puedes apretarla un poco para determinar si se puede introducir un poquito (1 o 2 milímetros) tu dedo.

 

B) Exploración con espejo vaginal, que es un dispositivo conocido como “pato” por su forma. Este se introduce al canal vaginal y luego lo abre para poder observar al fondo el cérvix. Es un poco complicado de hacerlo una misma, pero se puede. Estos son los pasos a seguir:

  1. Hay que tomar una posición cómoda, recostada con una almohada en la cadera para que ésta se eleve.
  2. Se introduce el espejo vaginal o “pato” y pones un espejo frente a ti de manera que puedas ver el reflejo de tu vagina abierta. Con una linterna iluminas el interior y listo, ahi al fondo está el cérvix. Si tu pareja o alguna amiga quiere ayudarte a sostener un espejo y la linterna será más sencillo.
  3. Observa bien el color y textura, debes ver el cérvix como una “dona”, su color debe ser rosa, su superficie lisa y brillante.
  4. Dependiendo la fase del ciclo en la que te encuentres lo verás con más o menos moco, más o menos blanco. Si lo observas durante la menstruación podrás observar cómo sale el fluido menstrual.
  5. Dependiendo la fase del ciclo verás con claridad el orificio cervical más o menos abierto.
¿Cómo cuidar el cérvix?

 

El cervix es la puerta de la vida y tu eres la guardiana de esa puerta. Así que de ese tamaño es la responsabilidad de su cuidado. Las enfermedades que atacan el cervix hablan mucho de tus debilidades de carácter y disciplina. Entonces lo debes cuidar como una guardiana debe cuidar la puerta de la vida. De ti depende lo que entra y lo que sale…

 

Entonces los cuidado son sencillos pero implican hábitos importantes que debes tener en cuenta.

 

+ Conoce tu cérvix, aprende a tocarlo, conoce si es bajo, alto, duro, suave, etc.

 

+ Aprende a mirar y diagnosticar los fluidos cervicales: siempre deben ser blancos-transparentes en cantidades escasas. Cualquier otra cantidad abundante, color indica infección o problema y encontrarla a tiempo hace una gran diferencia entre curarte rápido o tener un problema crónico.

 

+ Mueve tus caderas, danza árabe, respiración ovárica, ula ula, lo que quieras, pero muévela al menos 5 minutos al día para evitar que se congestione flema y sangre, así evitas pólipos  y quistes de Naboth.

 

+ Lava tu vagina y cérvix regularmente con agua potable, no uses jabones ni polvos químicos, puedes usar te de hierbas como el orégano para lavarlo.

 

+ No uses lubricantes para tener relaciones sexuales que contengan químicos (esto puede generar ulceraciones e infecciones). Lubricantes que generan sensaciones mentoladas o calientes son los peores.

 

+ Si eres muy apasionada, ten cuidados especiales al momento de tener relaciones sexuales o usar juguetes sexuales. Los golpes fuertes del pene o juguete contra el cervix lo inflaman y rompen los vasos sanguíneos (como un golpe en cualquier parte del cuerpo genera inflamación o moretones).

Datos curiosos alrededor del cérvix

 

Bien, ¡la vagina tiene fondo y ese es el cérvix! Ese es el primer dato importante que muchas mujeres ignoran.  Cuando usas una copa menstrual o un tampon puedes estar segura que no se irá a ninguna parte porque hay un cérvix que divide el útero y la vagina.

 

El cérvix es un músculo sumamente elástico, su apertura puede variar desde 2 milímetros ¡hasta 10 o 12 centímetros!

Mitos alrededor del cérvix

 

El principal mito alrededor del cérvix es que sólo se abre durante el parto, en realidad se abre y se cierra constantemente.

 

Existe la creencia de que existe una condición permanente en cuanto a la altura cervical denominada “cervix bajo”. En realidad se trata de vaginas cortas, puesto que al hablar de cervix bajo nos referimos al momento del ciclo en el que el músculo cervical se aprieta y baja. Las vaginas cortas existen y dependen mucho de la estrucutra corporal de la mujer, si la complexión y estatura son pequeñas lo más probable es que la vagina sea más corta.

 

Muchas mujeres también confunden el “cervix bajo” con una condición normal cuando en realidad se trata de una condición que requiere de rehabilitación física puesto que si sentimos nuestro cérvix muy cerca del introito vaginal es probable que enfrentemos un prolapso uterino, lo cual requiere atención médica.

 

Para las mujeres que pueden tocar su cérvix con sólo meter una falanje del dedo, les recomendamos hacer un ultrasonido pélvico para evaluar si hay un prolapso uterino o se trata de una vagina corta.

Biblografía sobre el cérvix

 

Patton Thibudeau. Anatomía y Fisiología. 8a edición. Ed. Elsevier: Madrid 2016. 1111-1158.

 

McKinley, Michael. Human Anatomy. McGraw Hill. 2017.

 

The Discovery of Different Types of Cervical Mucus, Erik Odeblad, Bulletin of the Ovulation Method Research and Reference Centre of Australia, Volumen 21 No.3 September 1994, pp3-35.

 

 

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/24266587

 

https://es.wikihow.com/sentir-tu-c%C3%A9rvix

 

http://www.saludymedicinas.com.mx/centros-de-salud/climaterio/prevencion/cuello-del-utero-no-brindarle-atencion-puede-ser-de-fatales-consecuencias.html

 

https://es.wikipedia.org/wiki/Cuello_uterino

 

http://beautifulcervix.com

    Sorry, no posts matched your criteria.